Fit cultural, el camino para la atracción del talento | Mandomedio Perú
Por: Erika Céspedes, Gerente General de Mandomedio Perú.

 

Para la Real Academia Española, la palabra “líder” tiene dos significados: “Persona que dirige o conduce un partido político, un grupo social u otra colectividad” y “Persona o entidad que va a la cabeza entre los de su clase (…)”. En ningún momento se señala que se trata de alguien infalible; sin embargo;

 

¿Puede un líder hacer frente a un error?

 

Alguien que quiere ser líder -o desea fortalecer su posicionamiento- no solo “puede” enfrentar un error, sino que “debe” hacerlo. Primero, porque equivocarse es parte de la naturaleza del ser humano. Segundo, y más importante, porque tomar una decisión incorrecta es una condición para construir un liderazgo genuino. No siempre somos conscientes de ello, pero un buen líder es el que ha tenido que iniciar el plan B porque el A no funcionó.

Tomando en cuenta que los errores pueden aparecer en cualquier momento, es importante aprender a manejar esas situaciones. Es natural que, ante una decisión equivocada, aparezca un sentimiento de frustración, sobre todo considerando que las acciones del jefe están sobreexpuestas a la mirada del equipo -y en ocasiones, de toda la empresa-.

El líder dejará de serlo si permite que el fracaso lo supere. Por el contrario, debe aprovechar las enseñanzas que pueda extraer de ese hecho para fortalecer la experiencia del aprendizaje continuo.

Por otro lado, es importante que el líder logre establecer una relación fuerte con sus colaboradores. Si ellos valoran la cercanía con su jefe, las críticas podrían ser menores, aunque ese tampoco es el panorama adecuado.

La unidad del equipo debe permitir a los miembros sentir la confianza para darle al líder el feedback necesario tras un error. Son estos detalles los que fortalecerán al grupo y, sobre todo, permitirán a los integrantes desarrollar habilidades de liderazgo. Con colaboradores más capaces, será la empresa la que obtenga mayores beneficios.

En este proceso de aprender a manejar un error, es fundamental que el líder se acepte y entienda que su camino al éxito incluye saber gestionar una mala decisión. El liderazgo se fortalece cuando existe la
capacidad de asumir el error como parte del crecimiento.

El líder genera confianza en el equipo cuando comunica transparentemente que se equivocó, pero sobretodo cuando toma las riendas y alista un plan para corregir cualquier decisión no acertada. De esa forma, el líder mostrará cuál hábil es, reforzará su posición y será reconocido por guiar al equipo hacia el éxito.