Blog: ¿Hay un colaborador tóxico en tu equipo? | Mandomedio Perú

En la actualidad, las empresas se esfuerzan por generar un clima laboral apropiado entre sus colaboradores. Sin embargo, siempre está abierta la posibilidad de tener integrantes que, además de no estar alineados con los objetivos del negocio, generan problemas e inconvenientes en el equipo de trabajo.

 

Si te encuentras con un perfil de este tipo, ¿Sabes qué debes hacer?

 

Catalogados como “empleados tóxicos”, este personal se distingue por su negatividad, criticar las decisiones que se toman en la empresa o su preferencia por trabajar solos o no compartir su conocimiento con el resto del equipo. En casos más graves, también son los encargados de iniciar rumores con mala intención.

“Estos perfiles son habituales. De hecho, entre el 5 y el 15% de las empresas tienen entre sus filas empleados tóxicos, según el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa”, afirma Cinthia Távara, Jefa de Desarrollo de Personas de Mandomedio Perú.

 

PASO 1: IDENTÍFICALOS

 

Para atender de forma correcta esta situación, es necesario tener la seguridad de que se trate de un empleado problemático. Es posible que se haya etiquetado a alguien de esa forma sin considerar que podría estar decepcionado con la empresa, su jefe o por realizar una labor sin estar capacitado. Estas situaciones podrían provocar actitudes que generen confusión.

Las siguientes son conductas típicas de un “empleado tóxico” detectadas por los especialistas de Mandomedio Perú. ¡Presta atención!

Personas arrogantes, conflictivos, con alta desmotivación que afecta el desarrollo normal de sus tareas. Suelen perder excesivamente el tiempo y faltan de forma injustificada y repetidamente al lugar de labores.

Se sienten intocables y son incapaces de reconocer sus fallas, echando la responsabilidad a terceros. Al socializar, existen dos posibilidades: o se niega a participar en eventos sociales formales de la empresa (como la fiesta de aniversario), o está más pendiente de “divertirse” o “pasarlo bien” que de su trabajo, distrayendo a los compañeros e intentando contagiar su actitud.

 

PASO 2: TOMA ACCIÓN

 

Atender estos casos es lo mejor para evitar que afecten al resto de colaboradores. Para ello, toma en cuenta estos consejos:

Debes decidir de acuerdo a los problemas generados. No siempre el despido es lo más apropiado. A veces basta con un llamado de atención. Ten en cuenta que la situación varía si el colaborador ocupa un cargo de liderazgo: si el daño con su equipo es grande, evalúa si es conveniente reubicarlo.

Si te encuentras con un colaborador tóxico con muy buen rendimiento, es normal que dudes en alejarlo del equipo. Debes evaluar si los resultados se logran por su labor o por el esfuerzo de todo el equipo.

Si decides reubicarlo, busca un cargo en el que no se relacione mucho, ni pueda influir en otros compañeros. Conversa con él claramente de la situación para que entienda que es la última oportunidad que le brinda la empresa.

Para finalizar, y como forma de evitar que se produzca esta situación, Cinthia Távara recomienda ser más finos en los procesos de selección, identificando los factores de riesgo que existen al evaluar a los candidatos para eliminar los problemas potenciales en la etapa de la entrevista.

Además, ayudará mucho tener en tu empresa buenos canales de comunicación, facilitando no solo la recepción de mensajes, sino también que puedan manifestar su insatisfacción. Así, la empresa podrá tomar decisiones en el momento adecuado.