Te encuentras en una entrevista laboral, todo marcha bien. Ya bajó la cuota de estrés y sientes que tus respuestas cada vez fluyen más, hasta que el reclutador realiza una pregunta incómoda ¿Por qué te fuiste de tu anterior trabajo?

Este momento podría activar la tensión que pensabas que tenías controlada, pero tienes que saber que este tipo de preguntas siempre estarán presentes y que la base de toda buena entrevista está en la preparación.

 

Marcela Jiménez, Jefa de Desarrollo de Carrera de Mandomedio

 

Comenta: “que la mejor forma de presentar la situación es explicando de manera breve la situación, partiendo por la causal que habitualmente es Necesidades de la Empresa, siempre evitando  hablar mal de los antiguos empleadores. Adicional a esto es relevante salir bien de cada trabajo para contar con las referencias laborales de nuestras jefaturas, así se mantiene en contacto vigente con ellos”.

El sitio especializado businessinsider.com enfatiza en dos factores que pueden destacar los entrevistados a la hora de referirse a su despido. La primera está en mostrarse como una persona reflexiva que ha crecido a partir de la experiencia, que con el paso del tiempo te has convertido en un profesional maduro. Es una mala estrategia culpar a otros o no inventar excusas, ya que estarás dando una impresión equivocada y adoptando el papel de víctima.

La segunda está en fundamentar cómo esta vez será diferente y hacer hincapié en los cambios específicos para que ese error que cometiste en el pasado no se vuelva un tema recurrente en tu carrera profesional. Se recomienda responder con humildad para lograr convencer al reclutador, que tus palabras sean verdaderas y puedas pasar a una siguiente etapa.