contención emocional

Durante el tiempo de la crisis sanitaría, todos hemos tenido que afrontar cambios rápidos en nuestra rutina diaria, sin darnos tiempo de procesar y encontrar la mejor forma de afrontarlos.

Lidiamos con el aislamiento físico, cuando somos seres sociables y necesitamos interacción para desarrollar aprendizaje y compartir roles.

Esta des organización genera diferentes cambios en las personas, que vienen desde síntomas físicos como dolores de cabeza, caída del cabello, problemas en la piel hasta pensamientos negativos que influyen en nuestras acciones diarias como ausencia de sueño, mal humor, temor de salir a la calle, tristeza mantenida y ausencia de motivación para nuevos proyectos personales.

 

¿Lo positivo del aislamiento social?

Hemos reconocido la importancia de la salud mental y como ello nos ayuda en identificar los recursos que tenemos para afrontar los problemas; dentro de esto hemos sido creativos, al establecer reuniones familiares o de amigos virtualmente, realizar compras en línea, emprender negocios y fomentarlos en redes sociales.

También, hemos identificado los recursos de apoyo que tenemos dentro de nuestro círculo cercano, generando mejores relaciones familiares, compartiendo almuerzos, pasatiempos.

 

¿Cuándo se necesita la intervención de un profesional?

Sin duda las personas nos hemos ingeniado muchas maneras de sobrellevar la carga emocional.

Sin embargo, cada ser humano es un universo y procesamos los cambios y el estrés de manera diferente; tener el acompañamiento de un profesional en temas de contención emocional es clave y podría evitar escenarios más complejos que impacten de manera negativa en la salud mental de las personas.

 

¿Cuál ha sido la enseñanza de esta contención emocional?

Llevo más de tres meses siendo parte de un equipo de contención emocional a cargo de la escucha activa de personas a través de llamadas telefónicas, con el principal objetivo de ser un soporte y acompañamiento cercano de las personas y de alguna manera, también de su entorno, para ayudarlos a sobrellevar esta crisis.

La experiencia de la contención emocional hoy, en un escenario lleno de incertidumbre, te enseña a comprender la trascendencia de la escucha y a valorar aún más el efecto positivo que genera este acompañamiento en las personas.

 

Reflexión final sobre la contención emocional

La estabilidad emocional es la base para poder afrontar la crisis y adaptarnos a la nueva normalidad, en diversos escenarios, tanto para nuestro entorno familiar como laboral.

Ojalá más personas normalicen la necesidad de acudir a un profesional y más empresas puedan visibilizar la importancia de este tipo de acompañamiento para sus equipos de trabajo.

Claudia caballero

Escrito por Claudia Caballero

Consultora de Proyecto Contención Emocional

Mandomedio Perú