Ansiedad en pandedmia

Sin duda, la situación de emergencia sanitaria que estamos viviendo nos ha impactado de diferentes maneras. No sólo hemos tenido que aislarnos e interrumpir nuestra cotidianidad, además, hemos tenido que responder de manera rápida y adaptarnos a la serie de cambios que esta situación ha conllevado. 

Nos hemos visto en la necesidad de compatibilizar todos nuestros roles al mismo tiempo y en un mismo espacio. Estamos en modalidad home office, somos dueñas de casa, cocineras, ¡profesoras…Todo a la vez!

Muchas veces podemos sentirnos abrumados, sobrepasados, incapaces incluso, lo que puede detonar un cierto grado de ansiedad en pandemia.

 

¿Qué es la ansiedad en pandemia?

Por lo general asociamos ansiedad a la necesidad imperiosa de estar consumiendo alimentos (generalmente poco saludables), pero esa es sólo una forma en que la ansiedad podría manifestarse.

Puede haber miedo, nerviosismo, preocupación, la sensación de que algo malo ocurrirá en cualquier momento.

Esto además puede estar acompañado de: sudoración en las manos, aumento de la frecuencia cardiaca, sensación de presión en el pecho, dolor estomacal y tensión muscular.

Como verán, las formas en que la ansiedad en pandemia puede presentarse son variadas, puede ser más de una al mismo tiempo, con distinto énfasis y en diferentes momentos del día.

 

¿De dónde surge la ansiedad?

La ansiedad es un mecanismo de defensa, un sistema de alerta ante la amenaza.

Es un mecanismo universal y que está presente en todo el reino animal. No olvidemos que somos parte de éste.

Este mecanismo es adaptativo, es facilitador de nuestra relación con el medio y está destinado a la supervivencia de las especies. De esta manera, ante la amenaza podemos responder, escapar, buscar seguridad y protegernos.

Hasta ahí, todo cuadra, ¿verdad? El problema ocurre cuando dicha respuesta es desproporcionada y sobrepasa ciertos límites, afectando nuestro día a día.

 

¿Qué podemos hacer para calmar la ansiedad en pandemia?

Primero que todo es importante evaluar 2 aspectos de la ansiedad que estamos manifestando: ¿cuánto sufrimiento provoca en la persona? y ¿cuánto la inhabilita en su quehacer cotidiano?.

Si nos encontramos que la respuesta a ambas preguntas es “mucho” o “demasiado” será conveniente consultar con un especialista.

Si vemos que no se genera un sufrimiento considerable y no inhabilita de manera importante, entorpeciendo el día a día, podemos implementar algunas sugerencias para hacerlo más llevadero.

Algunos tips para calmar la ansiedad en la pandemia:

 

Intenta establecer una rutina diaria.

  • Define ciertos horarios que vayan marcando tu día. Es cierto que estamos en invierno y la tentación de quedarse trabajando desde la cama está presente, pero es una buena idea hacer un esfuerzo adicional y partir el día con una ducha y cambiándose de ropa, para marcar el inicio de la jornada.
  • Respeta los horarios de alimentación. Es importante que puedas comenzar tu día con el desayuno y tomar el tiempo de almorzar. No pasa nada si te desconectas 30 o 40 minutos de tu computador y del teléfono para alimentarte ¡Créelo!
  • Intenta organizar tu día por bloques. Esto nos permite planificar y distribuir el tiempo de mejor manera, además es especialmente útil cuando tenemos niños en casa.

 

Incorpora actividad física

  • Es beneficioso que puedas realizar alguna actividad física, como bicicleta estática, ejercicios cardiovasculares, zumba, baile entretenido, yoga, pilates, Just dance (sí, también sirve)

 

Deja espacio para el contacto con familiares y amigos

  • Intenta mantenerte comunicado con tus familiares, celebra fechas especiales por medios digitales. Llamados y videollamadas, es una mejor alternativa que whatsapp, de manera que puedan verse y mantener el lenguaje no verbal de la comunicación.

 

Ambiente laboral con hijos

  • A ellos también les resulta beneficioso contar con una estructura más o menos clara, con tiempos definidos, para tareas o actividades dirigidas, y también para el esparcimiento. Por ejemplo, en la mañana pueden hacer actividades manuales, del jardín o colegio, y en la tarde, juego libre, un rato de televisión, etc.
  • Procura compartir con tus hijos momentos de esparcimiento. Es importante, para los niños y para los adultos darnos espacios de disfrute, y no sólo enfocarnos en los deberes como trabajo, tareas, clases, reuniones, etc. Esta situación de confinamiento también es una oportunidad para estar más cerca.

 

Alejandra Cobián

Coordinadora de Grandes Cuentas Mandomedio

Psicóloga clínica y organizacional