Generación X en las organizaciones

La tecnología y sus avances han dado alcance a que las personas perciban el mundo de manera distinta, donde lo convencional ya se vuelve extraordinario y donde lo poco tradicional se está volviendo lo común

En este sentido, las organizaciones han cambiado porque las personas que laboran en ella también lo han hecho y debido a estas altas demandas del ambiente, las compañías han invertido tiempo y recursos para renovarse y adecuarse a las nuevas generaciones.

 

Nuevos Cambios

 

Todos estos cambios se han debido principalmente a que se ha generado una metamorfosis en la percepción de lo que significa tener un empleo. Actualmente las personas son más competitivas, la recompensa de lo que ofrece un trabajo ha cambiado, ya cumplir una jornada laboral no genera ningún tipo de satisfacción, ni la necesidad de estar empleado genera la sensación de estabilidad.

 

Tecnológico

 

Estamos en una generación donde las personas desean un crecimiento acelerado, quizá por eso la tecnología avanza a pasos agigantados en comparación con otras épocas, ya que, si bien la tecnología en algún momento hizo que cambiara el mundo, es ahora el mundo (las personas) quienes están demandando que la tecnología evolucione más rápido para satisfacer las demandas de esta nueva generación.

Por esto también ha cambiado los estilos de liderazgo. Actualmente un jefe rígido en horarios o en cumplimientos de marcos de trabajo no es bien visto, mientras que el jefe poco exigente y que ofrece más autonomía llega a ser el favorito.

 

¿Para dónde vamos?

 

Cada generación ha llegado para dejar algo importante en la manera en cómo nos relacionamos y en cómo se percibe “el trabajo”. La generación “X” nos deja planificación, estructura, orden, claridad, nos deja la importancia de un título universitario, de generar redes de contactos, de competir y de disfrutar las recompensas de un vertiginoso crecimiento. 

Antes llegar al destino era la meta, fuera el camino que fuera.; sin embargo, esta nueva generación “Y” está cambiando la manera en cómo se trabajará en el futuro mediato, nos está dejando la enseñanza de poder poner en una balance nuestras prioridades.

¿Qué es más importante, nuestra vida laboral o nuestra vida personal? ¿A qué le damos más valor? ¿Nuestro tiempo está realmente bien invertido?

Ésta, es la generación en la que es más importante disfrutar el camino que la meta en sí.  Donde es importante conectar la pasión con el trabajo, donde tener un trabajo no es lo único importante, sino que también sea con sentido y propósito, donde las labores puedan ser autoadministradas porque se le da valor al tiempo, donde existe el entusiasmo de crear de manera colectiva, dónde se vive más el presente que el futuro.

 

Actualidad

 

Si bien estas dos generaciones sus diferencias son bien marcadas, ambas coexisten en el mundo laboral, las compañías pueden adecuarse a estos estilos de percibir el mundo y el trabajo, pero finalmente son las personas quienes están en ellas quienes determinan la cultura organizacional.

Es por esto que se debe aprovechar al máximo cada una de las cualidades generacionales para poder obtener lo mejor de los dos mundos, respetar las diferencias y evolucionar, que dentro de poco llegará otra generación qué nos dará de qué hablar.