Una empresa sana no es solo aquella que tiene sus finanzas y administración en orden; una organización sana también es una que tiene colaboradores en buen estado físico, mental y emocional, es decir, una compañía saludable, productiva y con alto bienestar.

Wellness Organizacional 
La nueva forma de mantener sanas a las empresas

En estos días, el Wellness Organizacional es una tendencia mundial que busca es¬tablecer un equilibrio de los equipos de trabajo, mejorando la calidad de vida laboral y personal de los trabajadores, lo que a su vez redunda en una organización más competitiva. Un programa del tipo Wellness persigue un bienestar integral tanto de la empresa como del colaborador.

Experiencias en otros países han demostrado que un plan en esta línea, permite reducir los índices de estrés laboral, disminuir hasta un 50% los gastos y licencias médicas de los trabajadores, y transformar los grupos de trabajo en equipos de alto desempeño.

Diagnóstico: saludable o sano
Hoy, ya no es suficiente contar con un carrito saludable, la gimnasia de pausa ni la capacitación a final de año, porque si bien son acciones que contribuyen al bienestar y productividad, están aisladas. Lo que propone el Wellness Organizacional es una actitud de vida personal y laboral, comités de salud en las empresas, reorganización de los comedores y/o casinos, planes permanentes para manejo del estrés y que, en el largo plazo, se mantenga un balan¬ce entre los ámbitos de la salud física, mental y social. Para lograr ese equilibrio, es imprescindible hacer un diagnóstico en esta tríada y trazar objetivos para cada ámbito:

  • El primero dice relación con la alimentación de nuestro cuerpo, el fortalecimiento de los músculos y el descanso. La idea es que los mismos colaboradores de la empresa sean quienes puedan prevenir lesiones, malestares o enfermedades crónicas.
  • En el ámbito mental, está el manejo del es¬trés personal y laboral, el autoconocimiento y las creencias personales de salud. La finalidad es que se proporcione al personal de herramientas para demoler las barreras mentales y, con ello, mejorar la confianza en sí mismo.
  • En el ámbito social, se mide el impacto que tiene en los colaboradores algunos factores sociales, como las relaciones familiares, con amigos y laborales. Es decir, cómo influye en nuestra salud el lugar donde vivimos, las interacciones sociales y las normal culturales. El objetivo es que se analicen estos aspectos y se pueda apoyar al colaborador con algunos cambios de hábitos.

Para alcanzar al balance físico, mental y social, será necesario que las empresas incorporen un profesional de la salud denominado “Wellness Coach”. Este será responsable de identificar los principales problemas y habilidades del personal, evaluar al equipo y crear una minuta de trabajo que va desde sugerencias de alimentación y ejercicio, hasta establecer cursos de capacitación que requiere un trabajador para alcanzar su máximo potencial.

Su tarea no termina ahí: también se dedica a motivar a los colaboradores para cambiar los malos hábitos y mantener a largo plazo un estilo de vida con un balance físico, mental y social.

La práctica de un programa Wellness implica un cambio de paradigma que genera beneficios en el tiempo, tales como:

  • Mejora la calidad de vida de los trabajadores y, por consiguiente, su rendimiento.
  • Se reducen los riesgos en temas de enfermedades laborales.
  • Disminuye el presentismo y ausentismo laboral.
  • Mejora ostensiblemente la coordinación de los equipos.
  • Las organizaciones aumentan su productividad y engagement.