La mayoría de los directores y mandos altos de las empresas tienen claro que el mayor valor que tienen dentro de la organización es el capital humano. Sin embargo, son pocos los que implementan estrategias en base a este factor y priorizan el desempeño económico por sobre el recurso humano.

Los procesos productivos en las empresas y organizaciones tienen tres componentes principales: los procesos productivos, el capital humano y el capital no humano. Cuando una organización se enfrenta al desafío de aumentar su desempeño económico, debe proponer cambios en el trabajo que consideren estos tres componentes, ya que un cambio en uno de ellos necesariamente provocará modificaciones en los otros dos.

La presión por mejorar los indicadores económicos de una empresa son más predecibles y rápidos, en cambio los proyectos que se enfocan en trabajar con personas, son menos predecibles y difíciles de medir, ya que significa un proceso de cambio cultural y de conductas en los trabajadores.

Para Trinidad Infante, coordinadora del área de Gestión de Personas de Mandomedio, explica la importancia que tiene el capital humano en la planificación de las metas económicas “Una vez que las empresas comprenden que su principal activo son las personas -ya que son éstas y la cultura interna de una organización es lo que marcará realmente la diferencia con la competencia – se considera de suma importancia contar con un departamento o una asesoría cualificada de recursos humanos, pues son ellos los responsables de diseñar y ejecutar proyectos y programas que potencien al capital humano de la organización”.

Según expertos, apostar por el capital humano no solo es clave para mejorar el desempeño económico de una empresa, también actúa directamente en minimizar el impacto de períodos inestables. Todo esto gracias a los beneficios que se obtienen a partir de estrategias comerciales y operativas diseñadas por el talento humano.